Esta iniciativa, que ha unido solidaridad, arte y sensibilización, ha vivido una gran acogida y ha servido para recaudar fondos y acercar la labor de la Fundación a miles de personas durante los fines de semana de verano.
X de septiembre de 2026, Pontevedra. El Espazo Solidario de la Fundación Daniela Vieito pone fin a su primera temporada tras varios meses de actividad durante los fines de semana de verano en O Grove. Una iniciativa que ha contado con una gran acogida y por la que han pasado miles de personas interesadas en conocer la esencia de la Fundación y colaborar con ella.
El espacio, cedido desinteresadamente por el restaurante El Pirata, nació con un doble objetivo: contribuir a la recaudación de fondos para las actividades de la Fundación y, especialmente, crear un punto de encuentro desde el que acercar a la ciudadanía los valores que forman parte de su misión, como la expresión artística, la escucha activa, la conexión con la naturaleza y el amor propio.
El Espazo Solidario abrió por primera vez sus puertas el 17 de mayo, coincidiendo con el Día das Letras Galegas, una fecha especialmente significativa para la Fundación como entidad de interés gallego y que sirvió también para reivindicar la escritura y la expresión artística como herramientas para dar voz a nuestras emociones.
Durante estos meses, las personas que se acercaron pudieron encontrar diferentes productos de merchandising de la Fundación Daniela Vieito, así como dibujos, pinturas y fotografías donadas por Daniel Vieito, en las que la luz y la naturaleza tienen especial protagonismo. El público también pudo encontrar en él prendas de ropa donadas por Rincón de Po, cuya propietaria y diseñadora, Ana Freire, colabora activamente con la Fundación a través de su marca Puchita by Po.
Durante este verano, cada fin de semana se ha convertido en una oportunidad para conversar, escuchar y compartir, viviendo momentos muy bonitos y significativos en los que hemos podido sentir el apoyo de la ciudadanía, así como explicar nuestra labor y sensibilizar a quienes se acercaban a conocernos sobre cuestiones tan importantes como el cuidado del entorno, el amor propio o el valor del arte como forma de expresión. Especialmente bonita ha sido la respuesta de los niños y niñas, que mostraron un gran interés por las obras artísticas expuestas y por los valores de la Fundación.
Es por ello que todos los miembros de la Fundación queremos agradecer a todas y cada una de las personas que visitaron este espacio, que se interesaron por conocernos, que nos contaron su historia y sus sentimientos, que colaboraron con nosotros y contribuyeron y contribuyen a que esta Fundación sea posible. También lanzamos todo nuestro cariño y agradecimiento a El Pirata, Rincón de Po y a todas las personas que realizaron donaciones.
Con muy buen sabor de boca, despedimos esta primera temporada del Espazo Solidario, confiando en que podamos volver a disfrutar de este proyecto en el futuro, especialmente teniendo en cuenta la gran acogida que hemos vivido.





