Una de las actividades fundamentales de la Fundación Daniela Vieito durante la temporada de verano de este 2026 ha sido el desarrollo del Espazo Solidario, un entorno destinado a cumplir con varios de los fines fundacionales: por un lado, la recaudación de fondos; por otro, la divulgación y la concienciación de todos los valores que caracterizan a la entidad, con especial atención en la sensibilización ciudadana sobre la importancia de la expresión artística, la escucha activa, la conexión con la naturaleza y el amor propio.
En este espacio, cedido desinteresadamente por el restaurante El Pirata a la Fundación Daniela Vieito, se han podido adquirir diferentes objetos de merchandising de la Fundación, obras artísticas como dibujos y pinturas, así como las fotografías donadas por Daniel Vieito, en las que la luz y la naturaleza cobran especial protagonismo. Todas estas obras dan ejemplo de la apuesta firme de la Fundación por la expresión artística, que actúa como una de las bases de la misma.
En este espacio también se ha podido encontrar ropa donada por la tienda Rincón de Po, cuya propietaria y también diseñadora, Ana Freire, colabora activamente con la Fundación Daniela Vieito y da ejemplo con los diseños de su marca propia, Puchita by Po, de que el arte también tiene cabida en la moda, permitiendo expresar emociones y dando rienda suelta a la creatividad.
El comienzo de esta iniciativa coincidió con el Día das Letras Galegas, que este 2026 se celebró el domingo, 17 de mayo, cuando el Espazo Solidario abrió por primera vez sus puertas. Como Fundación de interés gallego, la decisión de comenzar con esta iniciativa el mencionado día se debe al amor de la entidad por su tierra de origen, Galicia; y es, asimismo, un homenaje que pone en valor la escritura como otra de las grandes vías de las que cualquier persona, especialmente aquellas que han sufrido situaciones de violencia y/o maltrato, pueden utilizar para expresar sus emociones.
¿El verdadero éxito? El gran interés por parte de la ciudadanía. Además de servir para obtener fondos destinados a las actividades de la Fundación y darla a conocer, este espacio ha tenido un fin mucho mayor: sensibilizar a quienes nos visitaban sobre nuestra misión y fines. Entre las paredes de este espacio hemos tenido la fortuna de tener conversaciones preciosas y necesarias sobre aspectos tan importantes como el amor propio, el cuidado del entorno que nos rodea y el valor de la expresión artística, que se ha visto reflejada no solo en las obras de la Fundación, sino también en el interés que el público mostraba al respecto, especialmente los niños y niñas que venían a visitarnos.



